¿La carne es un primer alimento bueno para tus hijos?


Cuando piensas en los primeros alimentos para guaguas, puedes estar pensando en verduras y frutas blandas, purés de un solo ingrediente o tal vez te guste el Baby Led Weaning. La carne generalmente no se considera como lo primero que das a tus hijos, pero la verdad es que puede ser un excelente alimento.


Los bebés crecen rápidamente en sus primeros años de vida y tienen necesidades nutricionales específicas más altas en relación con su peso corporal total que los adultos. También tienen estómagos muy pequeños, lo que significa que necesitan acumular una gran cantidad de nutrientes en un pequeño espacio.


Esto hace que sea muy importante enfatizar los alimentos con mayor densidad de nutrientes (como interiores, pescado graso, fuentes de grasas saludables y verduras) y limitar las "calorías vacías", que ocupan volumen en el estómago de un niño sin ayudarlo a alcanzar sus necesidades nutricionales diarias.


¿Por qué darles carne?


1. Es fácil de digerir:


La cultura moderna nos ha llevado a creer que los granos y cereales refinados son un excelente primer alimento, ya que son suaves y fáciles de digerir. Pero la realidad es que estos tienen poca nutrición valiosa (y lo que tienen generalmente está fortificado con vitaminas sintéticas) y en realidad pueden irritar el tracto digestivo de tu hijo.


El estómago de una guagua digiere más fácilmente las proteínas y las grasas que los almidones. La carne es la proteína completa más digerible y de mayor calidad en comparación a los granos, frijoles y otras fuentes vegetales. Eso significa que una mayor parte de la proteína de la carne es efectivamente absorbida y utilizada por el cuerpo. Teniendo en cuenta que gran parte de la comida del bebé puede terminar en el suelo, en si mismo o en ti, ¡la eficiencia es clave!


2. Tiene grasas saludables:


La grasa es fundamental para el desarrollo del cerebro, la regulación hormonal y la construcción del sistema inmunológico. Esta también es necesaria para que el sistema digestivo del bebé absorba las vitaminas liposolubles como A, D, E y K. Las grasas saturadas y monoinsaturadas también aumentan la absorción intestinal del calcio necesario para un crecimiento rápido. Las grasas también son alimentos que satisfacen, lo que significa que al igual que los adultos, ayudan a los bebés a sentirse satisfechos por más tiempo. Incluso podría ayudarlos a tener una noche de sueño más larga y de mayor calidad.


Hay una razón por la que la leche materna tiene un alto contenido de grasa: ¡porque los niños la necesitan! Entonces, ¿no tiene sentido alimentar a tu hij@ con alimentos ricos en grasas para continuar apoyando su crecimiento y desarrollo?


3. Es sabrosa, no dulce:


Estudios han demostrado que los bebés están biológicamente programados para preferir los sabores dulces, y esos gustos se desarrollan aún más mediante el consumo de leche materna y/o fórmula durante los primeros meses de vida. Pero el hecho de que los niños prefieran los sabores dulces no significa que deban consumir alimentos con alto contenido de azúcar al introducir sólidos. De hecho, todo lo contrario: ya les gusta lo dulce, ¡así que es hora de presentarles algo nuevo!


La buena noticia es que no tienes que usar dulce como opción predeterminada. Los estudios han demostrado que las preferencias gustativas son maleables y se desarrollan en respuesta a una serie de factores sociales y ambientales. Este período de desarrollo de preferencias gustativas se denomina ventana de sabores y está más abierto entre los 6 y los 18 meses.


Eso significa que tienes una oportunidad bastante increíble de influir en los gustos de vida de las guaguas. Ya que expuestas a una variedad de alimentos pueden aprender a disfrutar de sabores más complejos y únicos. ¡Solo tienes que presentarlos! Y ser persistente: las investigaciones muestran que un bebé puede tardar hasta 15 exposiciones en "aprender" a que le guste un sabor. Valdrá la pena la inversión, te lo prometemos.


4. La carne tiene muchos nutrientes que los niños necesitan:


Los bebés pasan por procesos de desarrollo muy importantes y específicos, y dependen en gran medida de ciertos nutrientes para crecer y desarrollarse correctamente. Eso significa que estos nutrientes específicos son particularmente críticos para incorporar como primeros alimentos del bebé:


Vitamina B12: se utiliza en muchos procesos metabólicos y es importante para la salud neurológica (incluida su función en la mielinización desde el desarrollo fetal temprano hasta la edad adulta temprana). Las mejores fuentes de vitamina B12 son los productos de origen animal como la carne, el pescado, los mariscos, las aves y los huevos.


Zinc: desempeña un papel en el crecimiento, el desarrollo, la función neurológica, inmunitaria y el metabolismo celular. La deficiencia de zinc puede afectar el crecimiento físico de los niños y aumentar su susceptibilidad a las infecciones, por lo que la ingesta adecuada es importante para prevenir el "retraso en el crecimiento". Las mejores fuentes de zinc son los interiores, las carnes alimentadas 100% con pasto y los mariscos.


Hierro: la mayoría de los recién nacidos tienen suficiente hierro almacenado en sus cuerpos durante aproximadamente los primeros 6 meses de vida, según la edad gestacional, el estado de hierro de la madre y el momento del pinzamiento del cordón umbilical. Sin embargo, cuando llegan a los 6 meses, los bebés generalmente requieren una fuente externa de hierro además de la leche materna. De hecho, los infantes de 7 a 12 meses necesitan 11 mg de hierro al día para apoyar el crecimiento y el desarrollo neurológico adecuados. Como referencia, un hombre adulto solo necesita 8 mg y una mujer que está menstruando necesita 18 mg. ¡Los niños necesitan MUCHO hierro!


​​También es importante tener en cuenta que el hierro hemo (de animales) tiene una mayor biodisponibilidad que el hierro de plantas. Esto significa que el hierro de los animales se absorbe mejor que el hierro de las plantas.


Ten en cuenta que estos no son los únicos nutrientes que necesitan los niños. También necesitan vitaminas A, C y D, además de calcio, yodo y grasas omega-3 (especialmente DHA), por lo que también recomendamos huevos, vísceras, pescado graso, zapallo, algas marinas, verduras de hoja verde y productos lácteos enteros alimentados con pasto, cuando se toleren.


5. Es versátil:


La carne se puede servir como un puré suave, un puré grueso, en tiras grandes para que la guagua las mastique o en trozos más pequeños y suaves (como albóndigas o carne estofada).


El vacuno también se puede sazonar de diversas maneras para realzar su sabor o para introducir nuevos sabores a través de especias y hierbas. Los condimentos pueden ayudar a desarrollar aún más el paladar al tiempo que agregan un valor nutricional adicional.


Pero hay una gran advertencia


La calidad importa.


La carne es un primer alimento ideal para los bebés, pero no todas las carnes son iguales. Las carnes más saludables provienen de animales que consumen su dieta óptima, como pasto para las vacas. Por ejemplo, en comparación con la carne de vacuno convencional, la carne de vacuno alimentada 100% con pasto (la de El Reinal) contiene ácidos grasos omega-3 significativamente más altos (DHA y EPA), que son buenos para el cerebro, y CLA, un ácido graso que reduce la inflamación y es un componente importante de la leche materna .


Por otro lado, los animales alimentados principalmente con granos (la mayoría de la carne) tienden a producir carnes con niveles más bajos de nutrientes importantes (por ejemplo, aproximadamente una quinta parte de la cantidad de vitamina E en comparación con los animales alimentados con pasto) tienen menos grasas saludables (muchas más grasas Omega-6 y muy pocas Omega-3).


La carne de alta calidad está llena de los nutrientes que tu hijo necesita para un crecimiento y desarrollo óptimos. Es versátil y se puede sazonar y servir de diversas formas. Y también es salada, por lo que es una forma ideal de expandir el paladar de tu bebé.


Puedes encontrar nuestras carnes aquí.

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