El 97% del agua usada para producir carne grassfed proviene de lluvia

(Traducción artículo Sacred Cow)

Estamos seguros que más de alguno de ustedes han visto información engañosa circulando que dice que se necesitan 10 tinas de agua para producir una hamburguesa convencional o grassfed. Lo que esta información no clarifica, es que el 97% del agua que se usa para hacer carne de vacuno terminada con pasto es lluvia, y esta habría caído sin importar si el animal estaba en el pasto o no. (En una hamburguesa convencional es el 94%).


Al realizar un análisis del uso de agua, es fundamental clarificar las fuentes de agua que se utilizaron para producir ese alimento. Existen diferentes tipos de entradas y salidas de agua. Un alimento que se produce casi en su totalidad con lluvia natural, por ejemplo, no es necesariamente un consumidor de agua en comparación con un alimento que requiere grandes cantidades de agua irrigada de los acuíferos subterráneos o una gran cantidad de agua para diluir los contaminantes. Es por esto que esa información es errada y solo cuenta una parte, porque hace creer a la gente que toda esa agua que se utiliza proviene de las napas subterráneas.


¿Por qué es importante la fuente del agua?


Hay tres tipos de agua, según Water Footprint Network, agua verde, agua azul y agua gris.


Agua verde: es la lluvia y precipitación natural que se almacena temporalmente en el suelo o encima de el. No se escurre a otras vías fluviales ni se infiltra en el suelo para llegar a las cuencas de almacenamiento de agua subterránea como los acuíferos.


Agua azul: es agua dulce superficial o subterránea que se puede encontrar en lagos, ríos y acuíferos subterráneos de agua dulce.


Agua gris: es agua dulce que se ha utilizado durante algunas prácticas de fabricación o procesamiento. Se define y calcula como el volumen de agua que se requiere para diluir los contaminantes hasta tal punto que la calidad del agua se mantiene por encima de los estándares de calidad del agua acordados.


Si no se comunica de forma correcta el tipo de agua que se utiliza para producir, el producto se puede ver como un gastador innecesario de agua. En la producción ganadera industrial, la cantidad de agua verde utilizada es aproximadamente el 94% de la entrada total de agua. Esto significa que la inmensa mayoría del agua atribuida a la producción de carne de vacuno es lluvia que habría caído independientemente de si los animales estaban en el pasto o no.



La producción de carne puede obtener la gran mayoría de sus necesidades de agua de la lluvia natural porque el sistema de producción de carne comienza con una operación vaca-ternero donde las manadas de vacas se crían en pastos y tienen terneros una vez al año. En cambio la producción de pollo y cerdo industrial, que se lleva a cabo casi en su totalidad dentro patios de engorda. En una operación de carne de vacuno grassfed, la cantidad de agua verde utilizada se acerca al 98% porque el ganado se cría exclusivamente en pastos.


Un estudio reciente realizado en Estados Unidos mostró que solo se necesitan 1.060 litros para producir 500 g de carne de vacuno. Algunas estimaciones sitúan el consumo de agua para la carne grassfed entre 190 y 380 litros por cada 500 g. Por otro lado, medio kilo de arroz requiere alrededor de 1.550 litros para producirse. Las paltas, nueces y el azúcar tienen requisitos de agua similares al del arroz.


Los cálculos de agua relacionados con la carne de vacuno también incluyen comúnmente el agua utilizada para producir el grano con el que se alimenta al ganado. Estos productos requieren riego, que se considera agua azul. El 4% de los 1.060 litros necesarios para producir medio kilo de carne no grassfed proviene de agua azul. Para la carne terminada con pasto, baja al 3%.


El ganado bien gestionado mejora la capacidad de retención de agua del suelo


Cuando los productores de ganado utilizan prácticas regenerativas como el pastoreo rotativo, los rumiantes pueden mejorar la salud del suelo y aumentar la capacidad de retención de agua de este. Las prácticas holísitcas también proporcionan a los pastos períodos de descanso que permiten que cualquier agua verde que caiga durante ese período penetre en el suelo y mejore el proceso de rebrote de las plantas.


En terrenos duros y compactados, la lluvia se escurre en lugar de ser absorbida por el suelo. Si no hay cobertura y solo la capa superficial del suelo expuesta, la precipitación también puede arrastrar gran parte de esta excelente capa superficial del suelo a los ríos cercanos (y contaminar con fertilizantes químicos). En un sistema de pastoreo bien administrado, el agua caída es absorbida por el suelo como una esponja, lo que permite que las raíces tengan acceso al agua. Esto es especialmente crítico en ambientes secos donde llueve poco. Este beneficio no se puede calcular utilizando el pensamiento reduccionista, debemos contemplar todo el sistema.



También existen prácticas de gestión de ecosistemas como cercar estanques, lagos, riberas de ríos y otras áreas acuáticas para evitar que el ganado tenga acceso a estos frágiles ecosistemas o deposite orina y estiércol en las vías fluviales.